Sexo yoga

Yoga para mejorar el sexo

Para abrirse a una conexión más íntima, dedicad cinco minutos al día a acariciaros mutuamente los chakras, poderosos centros de energía situados en la coronilla, el tercer ojo (entre las cejas), la garganta, el centro del pecho, el abdomen, el perineo y la base de la columna vertebral. Varía entre acariciar, rascar, apretar, dar golpecitos y colocar una mano quieta en estas zonas.
Según la tradición tántrica, el acurrucamiento os ayuda a ti y a tu hombre a sentiros increíblemente en sintonía porque vuestros chakras están alineados, permitiendo que la energía fluya entre vosotros. Túmbate tranquilamente en esta posición durante unos minutos antes y después del sexo, y concéntrate en sincronizar tu respiración.
Los yoguis tántricos creen que la estimulación del punto G activa nuevas vías neuronales entre el cuerpo y el cerebro, haciendo que tanto tú como tu hombre seáis capaces de obtener un placer más intenso y orgasmos casi ilimitados. Haz que tu hombre te acaricie ahí como parte habitual de los juegos preliminares, primero jugando suavemente con el clítoris y el orificio vaginal, y luego llegando hasta el punto G: un pequeño bulto situado a un par de centímetros de la pared frontal de la vagina.

Posturas de yoga para mejorar el sexo y aumentar la libido

Más conocidos como el gato y la vaca, estos movimientos tonifican la cadera y la pelvis, aumentando el flujo sanguíneo a esas zonas y fortaleciendo los músculos que sostienen los genitales, lo que puede conducir a una mejor función y rendimiento sexual. «Colócate sobre las manos y las rodillas. En gato, presiona a través de las manos y redondea la espalda, prestando atención a girar los huesos del asiento hacia la parte posterior de los muslos. Pasa a la postura de vaca, inclinando la pelvis y dejando caer el vientre hacia el suelo. Repite 10 veces», dice Megan Kearney, instructora de yoga de Yoga Medicine.
La postura del puente «abre el pecho y la parte superior de la espalda, aumentando la circulación y la respiración», dice Landes. También abre y estira la región pélvica y tonifica las piernas, ya que «apretar los glúteos ayuda a mejorar la eyaculación y el flujo sanguíneo en la zona genital», dice Pohlman.Túmbate de espaldas y apoya los brazos a los lados, con las palmas hacia arriba. Dobla las rodillas y planta los pies a la anchura de las caderas, a no más de unos centímetros de los glúteos. Aprieta los abdominales y activa el núcleo mientras te preparas para levantar las caderas: «Al exhalar, levanta las caderas lenta pero firmemente del suelo. Apriete las caderas, los glúteos y el núcleo para formar una línea recta desde los hombros hasta las rodillas. Lleva el coxis hacia las rodillas para alargar la columna vertebral», dice Pohlman. Mantén la postura, inhalando al levantar las caderas y exhalando al apretar el tronco. Mantén la postura durante 30-120 segundos, en una o dos series.

El yoga y el sexo

El yoga puede ser una forma estupenda de mejorar la flexibilidad, aumentar la masa muscular y potenciar la salud cardiovascular y circulatoria. Tanto si eres principiante, como si eres intermedio o experto en yoga, es probable que ya conozcas varias posturas de yoga e incluso que tengas una favorita.
Lo que quizá no hayas tenido en cuenta es el hecho de que muchas de estas posturas pueden utilizarse fácilmente en el dormitorio. El yoga y el sexo tienen mucho en común, por lo que es posible que algunas de tus posturas de yoga sólo necesiten ligeras modificaciones para transformarlas en emocionantes posiciones sexuales.
Si eres un principiante en el yoga, no te recomendamos que intentes adaptar posiciones avanzadas como la de la luciérnaga, pero hay un montón de posturas de yoga sexys que podrían añadir seriamente algo de flexibilidad a tus actividades nocturnas.
Esta postura es fácilmente adaptable para el sexo y puede ser utilizada tanto por hombres como por mujeres. La postura es básicamente la del perrito, pero si el receptor arquea la espalda, ambos pueden experimentar nuevas sensaciones con la vagina y el ano en un ángulo diferente.

Secreto para mejorar el sexo | yoga para el sexo

Si alguna vez has hecho una postura durante una clase de yoga y has pensado: «Vaya, podría tener sexo así», no estás solo. Todas esas posturas con el culo al aire y las partes femeninas a la vista pueden hacerte sentir como si estuvieras practicando el Kama Sutra en lugar de yoga.
Eso nos hizo pensar… ¿podrían algunas de esas posturas clásicas de yoga funcionar realmente como posiciones sexuales? Pues es posible. Sigue leyendo para ver las posturas que podrían funcionar como movimientos sexuales. Puede que te pongan en contacto con tu cuerpo en más de un sentido. Namasté.
¿Alguien más piensa que es extraño que las posturas más sexys lleven el nombre de cosas inocentes y adorables? Dicho esto, ir de espaldas y agarrarnos los pies mientras nos agachamos definitivamente nos hace felices, nena.
Si alguna vez has conquistado una postura de yoga difícil e inmediatamente has pensado: «¡Lo he conseguido! Nos, ¿cómo puedo trabajar esta impresionante pose en mi vida sexual?» eres totalmente normal, y nos gusta tu forma de pensar. Además, obtienes puntos extra si el empuje de tu chico no interfiere con tu equilibrio.
Puede que empieces a hacer esta postura para despejar el desorden de tu cabeza y restaurar la sensación de calma para lograr un equilibrio de mente y cuerpo, pero cuando el estiramiento termine, tu objetivo principal será pasar tu pierna por encima de su hombro a mitad del sexo. #metas